El mismo miedo
"Es
muy extraño que actualmente sólo podamos imaginar los partos como si
fueran “situaciones riesgosas”. Es por eso que recurrimos a
“especialistas” en tecnología, poco entrenados para sostener un
encuentro humano y sin conocimientos para hacer preguntas adecuadas e
íntimas. El motor de las decisiones suele ser el miedo. En
consecuencia cada parturienta queda al servicio de las rutinas
hospitalarias, en lugar de que el personal asistente esté al servicio
de la parturienta. Un verdadero despropósito.
Que
los partos se produzcan en las clínicas y hospitales trae consigo una
contradicción insoslayable: para tratar todas las enfermedades y
accidentes se requiere que los médicos y paramédicos “hagamos algo, y rápido”. En cambio, para asistir a una parturienta, lo ideal sería “no hacer casi nada y esperar”. Por lo tanto, la lógica de parir y nacer en instituciones médicas es difícil de explicar.
Consideremos que hemos dejado de respetar el tiempo.
El parto es una demostración más de que las mujeres necesitamos
comprender la dinámica del tiempo, sin confrontarlo ni manipularlo,
porque lo único que logramos es quedar “fuera de nuestro tiempo”
interno. Sólo cuando comprendamos que el parto sucederá cuando tenga
que suceder, las intervenciones innecesarias caerán en desuso.
Tomemos
en cuenta que si la escena del nacimiento es hostil, si somos mal
tratadas, si parimos enchufadas a cables y atragantadas de
medicamentos, si nos desconectamos al punto de despersonalizarnos para
no sufrir; recibiremos a nuestros hijos en pésimas condiciones físicas
y emocionales. Las primeras experiencias de esos niños serán
desgarradoras y el futuro, incierto. En cambio si pretendemos
convertirnos en una sociedad más madura, más rica, más culta y más
pacífica, comencemos por el inicio:
hagamos la revolución en las salas de parto.
Trasformemos cada nacimiento en una semilla de amor. Informémonos.
Hablemos entre nosotras. Contemos la verdad. Pidamos ayuda.
Organicémonos. Acerquémonos parturientas y profesionales para saber que
compartimos el mismo miedo y la misma ignorancia. No nos hagamos las distraídas porque el cambio depende de cada una de nosotras, las mujeres."
(Newsletter de Laura Gutman, Marzo 2009)
http://www.lauragutman.com.ar/libros.html